jueves, 3 de mayo de 2007

.: La última luz :.

Nunca esta ciudad fue tan pequeña
como este día que se apaga sin más

y tú estás en cada rincón, en cada ascensor,
en cada gota de agua que forma mi charco.

Las calles se hacen callejuelas, travesías
por donde siempre cruzamos miradas
y pasos de peatones sin semáforos.

Y siempre tan cerca,
y siempre tan lejos,

miro abajo y estás,
miro al lado y estás,
fumando las mañanas y sudando las noches
y ahí estás. Siempre sonriendo.

Nunca esta ciudad fue de los dos
pero ahora que se apaga la última luz, estás.

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