Si creía en ti era porque mi carne se hacía de la materia de tus sueños y a tu lado cada día contenía un siglo de arte,
y cada noche el polvo de todas las constelaciones.
Cada segundo dejabas tu huella en mi piel, indeleble al paso de las modas, estampa de otros tiempos en mi retina,
tú definitivamente en mi...
Y yo me disolvía en tu sangre recorriendo cada molécula de tus febreros, cada átomo de tus otras cien vidas, cimentando ciudades enteras en tu columna vertebral.
si creía en ti era por lo limpio de tu mirada, por ser tú hasta el fin de los días.
Se derrumba un domingo y se levanta un lunes con ojeras y sin tabaco -y una almohada empapada-
los relojes nunca duermen e impacientes nos muestran la hora más amarga del día, se hacen fuertes en la garganta apretando las dudas de la noche.
Ayer te salvaba la poesía, la palabra que no permite que duermas sola, aunque persigas el retiro del instante, la pausa, el silencio al otro lado de tu balcón.
escapa del laberinto de la luz y encadena las sombras de este amanecer que no quiere crecer,
dobla las esquinas, sobrevuela el insomnio de esta ciudad, aprópiate de su primer rayo de luz,
corre, noche,
hazte fuerte en las calles, barricadas al uniforme azul y al reloj del vaso de plástico,
engulle el tiempo que fabrica los tejados y el asfalto, mata la noticia de la portada del diario,
corre, noche,
que continúe el show -que siga sonando rock and roll-
que no se apague este cigarro ni la humedad de este beso,
que no cierren los bares,
hoy no…
Los Secretos – “Cerrar los bares”
Está en algún tugurio de la parte sur bailando donde hay música alta y poca luz, le gusta colgarse entre esa multitud, mientras haya un sitio donde ir no cambia su actitud.
Cerrar todos los bares de la ciudad tal vez así mi chica quiera regresar, cerrar todos los bares que hay en Madrid porque es la única manera de que ella vuelva a mí.
Quien tuviera poder para volver atrás al tiempo en que los dos vivíamos en paz porque duele verla ir detrás de los demás mientras haya un sitio donde ir ella no volverá.
Cerrar todos los bares de la ciudad tal vez así mi chica quiera regresar, cerrar todos los bares que hay en Madrid porque es la única manera de que ella vuelva a mí.
Cerrar todos los bares de la ciudad tal vez así mi chica quiera regresar, cerrar todos los bares que hay en Madrid porque es la única manera de que ella vuelva a mí, porque es la única manera de que ella vuelva a mí.
noche perfecta, tú y tu Madrid, Libertad y Galileo
Perfecta, perfecta, perfecta…
Luis Ramiro – “Per-fec-ta”
Esas marquitas que hay en tus piernas, que te acomplejan si vas sin medias, son las estrellas de mi universo, las que me guían cuando me pierdo, las que me alumbran cuando navego.
Que gracias me haces cuando me cuentas, “Amor, mis tetas son tan pequeñas”, y yo pregunto si es grande el viento, y qué tamaño tiene el invierno, qué coño importa si son perfectos…
Como la vida si voy contigo, como la muerte si es a tu lado, como tu boca tapando el frío, perfectos como una madre besando a un hijo.
Eres perfecta y aún así no te das cuenta, perfecta, perfecta, perfecta. Eres perfecta como el sol, como la tierra perfecta, perfecta, perfecta.
Esos dos brazos no te los tapes, no seas tan tonta si tú ya sabes que son las alas de mi esperanza, mis dos caminos para ir a casa, el contrapeso de mi balanza.
Con tu sonrisa yo enciendo el mundo, miro tu culo y veo el futuro, en esos ojos yo me hago el muerto, en esos labios (de arriba y de abajo) llego hasta el cielo, tengo muy claro que son perfectos…
Como la vida si voy contigo, como la muerte si es a tu lado, como tu boca tapando el frío, perfectos como una madre besando a un hijo.
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y de paso dejo también el single de su último CD “Dramas y Caballeros”
Estoy temblando de frío pero me arden las entrañas, quizás me encuentre vacío o es que estoy lleno de nada... Lleno de nada es lo mismo que disparar contra el agua, desde que tú te marchaste, no es habitable esta casa... oooohhh
Ya he ordenado los libros, la ropa, te has olvidado una falda, estoy borrando tus huellas del mapa, que no quede nada, nada...
Romper, morirme si te vuelvo a ver... Romper, sólo espero que no seas feliz con él... No te atrevas a llamarme cruel.
Voy a seguir siendo el mismo, con los amigos de siempre, cuando se acaba el concierto, al final se marcha la gente, y yo me quedo conmigo y los pocos que entienden, tú ya no vales la pena y no puedes mirarme de frente... oooohhh
Ya he ordenado cuadernos y fotos, algunas voy a enterrarlas, estoy borrando tus huellas del mapa, que no quede nada, nada...
Romper, morirme si te vuelvo a ver... Romper, sólo espero que no seas feliz con él... No te atrevas a llamarme cruel.
No te atrevas a llamarme otra vez... Me he comprometido conmigo a no mirar de lado, sabes que el pasado es un catarro mal curado en la conciencia... Y no existe la ciencia que cure la ausencia, no queda más remedio que romper...
Romper, morirme si te vuelvo a ver... Romper, sólo espero que no seas feliz con él... No te atrevas a llamarme cruel.
El bazar parece un laberinto donde nadie sabe lo que busca o nadie busca nada.
Azules y granates, cristales blancos, almas ambulantes, una estrella y en cada vértice, una cruz y en cada luna, la lámpara que apaga todas las lenguas,
son idiomas que mezclan sabiduría y siglos de supervivencia vistiendo ciudades fundadas con el polvo de unos ojos tristes.
Hoy los dedos apuntan al cielo esperando lluvias que limpien la piel de aquel tiempo que enmudeció las primaveras,
y yo en el bazar, entregado a una espiral de signos, camino a tientas buscando la voz que duerme entre alfombras y olor a te…
Y...recordando, me viene a la memoria esta otra canción. Fue de mis favoritas del disco en Directo de Danza Invisible junto a "Sin aliento", "Agua sin sueño", "El pintor y la modelo", "Tiempo de amor"... decían en aquella época (¿89?) que era el mejor directo del momento. La verdad que fue un disco que me enganchó...
Si, estoy pesado, se fue el verano....y, este año, me jode:
Danza Invisible – “El fin del verano”
El fin del verano siempre es triste aunque entre las mantas pueda hablar de amor del cielo beige al cielo gris, oler castañas y entre el humo anhelar el calor
Pero el fin del verano es triste aún cuando sabemos que todo es un ciclo y llegará el día en que sudando desearemos otra vez el frío enero
el fin, el fin del verano es el momento de la lluvia las hojas muertas, el color ocre, la hora del sueño del lagarto.
El fin del verano es triste, querámoslo o no
lejos de los ojos guardaremos la piel
El fin del verano siempre es triste aunque entre las mantas pueda hablar de amor la noche alarga su jornada, y el día, vago y breve, se escapa Abril es el mes más cruel alguien lo dijo antes
Pero el fin del verano siempre es triste y ahora aún soy joven
Se fue sin darme cuenta...y me enteré al escuchar la radio...no quería que se fuera.
Adios al verano...se fue...
Y hoy mientras conducía por la N-330 recordé a Los Elegantes y a JuanMa del Olmo cantado su Adios al Verano. Recuerdo cuándo compré este L.P. Fue en el 93, en la tienda de discos que había enfrente de mi universidad...La gente estaba en la cafetería pasando de las clases...yo me iba a las tiendas de compra venta de discos del centro a buscar lo que me gustaba...
Y está canción me lleva a 'otros tiempos'...
Los Elegantes – “Adios al verano”
Vivo al borde de un volcán a cien años luz de ningún lugar, y los labios quemados por el viento.
No supimos aguantar el continuo cambio de intensidad; las mentiras rompieron nuestro sueño.
Luchando contra mi suerte, los ojos tras el cristal, estoy sentado esperando una señal un gesto, una llamada, que más da.
La-La ...Adiós al verano!
Es difícil encontrar el maldito acorde para empezar si la magia se vuelve desengaño.
Ahora tengo que probar un licor amargo que hará olvidar las promesas que hicimos en verano.
Luchando contra mi suerte, los ojos tras el cristal, estoy sentado esperando una señal un gesto, una llamada, que más da.
Hay sol en cada una de las palabras que, suaves, se despegan de tu lengua para alojarse en la herida de mi costado; hay brumas que se deshacen con el paso entregado a una causa que siempre se dio por perdida. Y ahí estás tú, desnuda de prejuicios que desaten tormentas, desprovista del miedo que da la noche en las ciudades sin nombre, firme ante la oscuridad para dar luz a todo aquello que murió con la ráfaga del silencio. Tú, yo que te di por perdida cuando todo parecía ahogarse en un desierto de voces.
La historia se escribe en sus aguas y la dicta la espuma que rompe las rocas del Paseo Nuevo
imponente capricho a la vista que devora todas las imágenes que encuentra nada más cruzar el río
una bahía, un puerto, un monte, otro monte, una isla,
dos vidas…
hoy parece que vence la luz a la oscuridad de la tormenta y laten todas las callejuelas abriendo pupilas y despertando paladares,
la gente conversa en el 15 del 31 de Agosto, y yo, apoyado en la blanca barandilla, recuerdo a la extraña pareja aquella que se perdía en estas mismas calles (¿qué sería de ellos?, ¿qué fue de mi?)
cinco de Septiembre de dos mil nueve, anochece en el Boulevard mientras observo cómo se peina el viento,
el mismo que acabó por enredar mis recuerdos…
ese día sonaba, sólo para ellos, esta canción en un bareto:
Ismael Serrano - La extraña pareja
Eran conocidos en las calles del barrio, conocidos en todos los bares y tabernas. Él tan alto, tan serio, tan pálido y delgado, ella morena y frágil, tan graciosa y pequeña.
Él rondaba, más o menos, los cincuenta, y ella debía tener no más de veinticuatro. Él daba clases, creo, en alguna academia, y ella estudiaba, creo, un curso de italiano.
Bebían y se amaban, o eso parecía, discutían a veces, a veces sonreían, se besaban y odiaban, pero nadie es perfecto, el amor es difícil y extraño en estos tiempos.
La noche debilita los corazones, noches de funeral, de vino y rosas. Brindemos por el amor y sus fracasos, quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria, feroces pasiones atenúa. Invéntate el final de cada historia, que el amor es eterno mientras dura.
Él entró una noche en el bar de costumbre, iba vestido todo de riguroso luto, venía borracho y solo, traía el gesto serio, y en las manos una corona de difuntos.
Ella le había dejado, nos explicó sereno, y había decidido considerarla muerta, y brindar por su olvido y su descanso eterno, y celebrar su entierro de taberna en taberna.
Así que allá nos fuimos, y para qué contaros: vasos vinos y risas, alguna vomitona, abrazos de amistad, eterna aquella noche. Requiescat y brindemos por ella y su memoria.
La noche debilita los corazones, noches de funeral, de vino y rosas. Brindemos por el amor y sus fracasos, quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria, feroces pasiones atenúa. Invéntate el final de cada historia, que el amor es eterno mientras dura.
Al salir de El Almendro ya iba muy borracho, se desplomó en el asfalto y me incliné a su lado. Supe que estaba muriéndose de golpe, dijo algo en mi oído, se deshizo en mis brazos. Se lo llevó la ambulancia con su corona y todo, y yo me fui a cumplir con su encargo maldito.
Llegué hasta el bar que él me había indicado y busqué a la muchacha entre el humo y el ruido. Por fin la vi, bailaba muy despacio, refugiada en el cálido pecho de un muchacho. Le conté, me escuchó, se abrazó a su pareja. Yo no sé si lloró, no se veía apenas.
La noche debilita los corazones, noches de funeral, de vino y rosas. Brindemos por el amor y sus fracasos, quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria, feroces pasiones atenúa. Invéntate el final de cada historia, que el amor es eterno mientras dura.
Ventana abierta a la madrugada de Madrid al rumor de su respiración, suave brisa gris que envenena la noche,
todo fluye y la gente sueña en esta ciudad,
la existencia se filtra por sus arterias colapsadas de pensamientos e historias, y los semáforos que se abren y cierran a los taxistas y a la urgencia de las sirenas sin mar,
y es justo cuando el camión de la basura carga las bolsas de las decepciones cuando despierto y me acuerdo de las primaveras que quedaron sangrando...
y cambio de ciudad y de mar, de punto cardinal, lejos de rancios soles que hielan la carne cada mañana, que queman la sangre amenazando ......anónimas ............tormentas.
cambio de cielo, de horizonte, de vuelo de falda, de caer de mirada, cambio el silencio por el sonido del motor circulando por carreteras secundarias,
Una promesa que nunca se cumple, una medio mentira, una medio verdad un carnaval con fecha de caducidad...
Amar es todo esto, un desconcierto, tal y como lo concebimos doblando esquinas cuando éramos jóvenes,
nada cambia con el paso de los años ni siquiera nosotros mismos,
amar es gastar el amor y huir sin mirar atrás: evitar el dolor ajeno y acostumbrarse a la lluvia que quema los recuerdos como el fuego que moja la vida en un mundo de cuatro paredes y un directorio de servicios en la mesilla.
Amar es sólo el principio de un final de anuncios por palabras que buscan la fugacidad del amor que, calle abajo, se diluye sin preguntar.
-chico busca chica para follar-
Nada cambia con el paso de los años, y morimos sin aprender:
Amar, desamar, huir, para volver, en otra estación –o en otra vida- a amar con la misma incertidumbre del viajero que cruza la frontera.
Hace unos días saqué del olvido de la estantería el CD de Quique González, el primero, "Personal"...y estos días me acompaña, no dejo de escucharlo. Reconozco que me desconecté de Quique no hace mucho, no sé bien porqué, sus últimas canciones dejaron de emocionarme...o sería yo el que no me emocionaba con casi nada....pero rescatar cualquier canción suya me trae muy buenos recuerdos...
Dejo aquí la que más me emocionaba (y me sigue emocionando)...
Quique González - Y los Conserjes de noche
Algo tendrían que contar las estaciones, algo dirán las terminales de aeropuerto, los bares donde nacieron cinco de nuestras canciones, las noches en que tu chica te decía nunca más.
Quedó algo de nosotros en esos lugares en el lavabo de señoras y en el puerto, en la butaca del cine, en una boca de metro y en todas esas esquinas que solíamos doblar.
Es una historia que se escribe en los portales la breve intensidad de las primeras luces, y los conserjes de noche cuidan de los hostales y todas las camareras que quisieron escuchar.
Algo tendrían que contar los escalones con pantalones arrastrados por el suelo, algo el asiento trasero que me ofrecía tu coche y el humo del cenicero que acabó por rebosar.
Es una historia que se escribe en los portales la breve intensidad de las primeras luces, y los conserjes de noche cuidan de los hostales y todas las camareras que quisieron escuchar.
Tu siempre estabas dispuesta, es domingo por la tarde, la suerte es una ramera de primera calidad, y los conserjes de nochecuidan de los hostales y todas las camareras que quisieron escuchar.
Es una historia que se escribe en las postales con la necesidad de madrugar los lunes, tú siempre estabas dispuesta, es domingo por la tarde, la suerte es una ramera de primera calidad.
Y los conserjes de noche cuidan de los hostales y todas las camareras que quisieron escuchar.
Tú siempre estabas dispuesta, tú siempre estabas dispuesta, la suerte es una ramera de primera calidad.
Últimamente ando algo perdido, me han vencido viejos fantasmas, nuevas rutinas.
Y en cada esquina acecha un ratero para robarme las alhajas, los recuerdos, las felicidades.
De un tiempo a esta parte llego siempre tarde a todas mis citas.
Y la vida me parece una fiesta a la que nadie se ha molestado en invitarme.
De un tiempo a esta parte me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte, no amarte.
Últimamente ando desconcertado, asi que ponte a salvo, porque en este estado ando como loco,
y me enamoro de mujeres comprometidas, llenas de abrazos, llenas de mentiras.
De un tiempo a esta parte, a mi amor propio algo le falta, lo has dejado unos puntos por debajo del de Kafka
y la vida me parece una fiesta a la que nadie se ha molestado en invitarme.
De un tiempo a esta parte me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte, no amarte.
Últimamente planeo una huida para rehacer mi vida, probablemente en Marte. Seguro que alli no hay nadie empeñado en aconsejarme: "Ismael, ¿qué te pasa? No estudias, no trabajas".
y qué vamos a hacerle, si es que ultimamente ando algo perdido, si te necesito.
si de un tiempo a esta parte me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte, no amarte.
Han de venir tiempos mejores, cometeré mas errores, daré menos explicaciones, y haré nuevas canciones en las que te cuente cómo, ultimamente, son tan frecuentes tristes amaneceres ahogando mis finales, repetidos, cansados, miserables, llenos de soledades.
De un tiempo a esta parte me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte, no amarte.
En el jardín, el árbol incompleto talla su corteza con el filo de los huracanes y crece solitario a la intemperie del verbo amar, pasa, no te quedes fuera, es en el rellano donde todo se hace incierto y mienten los timbres que encienden la soledad,
cuéntame cómo te fue ahí donde los mapas acababan en infinitas cascadas y sólo hay vida en la memoria del silencio de las piedras
quedó ya muy lejos la simetría de los cuerpos que se enredaban con la certeza de un amanecer que incendiaba la vida
pasa, hablemos del tiempo que tuvimos, de los nombres y de lo que queda de nosotros en esta ciudad vacía de árboles …
y en el jardín, el árbol incompleto duda del valor de su existencia y de las promesas memorizadas bajo la sombra de sus anillos.
Fuera de la tienda sólo el rumor del final de otra alérgica primavera, y dentro, el ventilador del techo que remueve la memoria y el perfume de las diez.
Ella espera sentada qué alguien entre y le nombre, ella sueña que alguien le saque del sueño de un mayo en su fiesta de puesta de largo.
Él confía cada tarde en la esquina en una señal con la mano, pero siempre tropieza con el bostezo que asesina su cielo...
y pasa el tiempo y cada día más cansados y viejos
pasa el tiempo y se deja de hacer lo que pide el cuerpo
y pasa el tiempo y parece que sigue lloviendo
todo sigue igual es el cuento ese que llaman de nunca acabar...
Fuera de la tienda sólo el rumor del final de un invierno que quema a otro verano que hiela la memoria y el perfume de las diez,
y mientras ella continúa la venta, sin remedio se desmoronan la esquina y todos los sueños,
nadie sabe a quién se vendió él...
y pasa el tiempo y cada día más cansados y viejos
y pasa el tiempo y parece que sigue lloviendo
todo sigue igual es el cuento ese que llaman de nunca acabar
y pasa el tiempo y pasa el tiempo y todo sigue igual...
POPES80.com ha puesto en marcha una iniciativa para conseguir que MADRID cuente con una calle dedicada a ENRIQUE URQUIJO, artista y líder del grupo Los Secretos, fallecido en 1999. Si deseas unirte a esta campaña puedes hacerlo firmando con tu nombre, apellidos y DNI en el formulario que sale al pinchar sobre la imagen de arriba.
Todas las firmas serán finalmente remitidas al Ayuntamiento de Madrid.
Recordando a Antonio Vega en este 13 de Junio S. Antonio
Antonio Vega - 'San Antonio'
Al partir dejó a su amada el corazón y sin él en la batalla sin piedad luchó
Ira del infierno, el enemigo le llamó pero él, aventurero, romántico señor
Mas allá de las montañas se perdió y tan sólo su mascota le siguió y un ejército vencido el último bastión
aventurero, romántico señor
San Antonio Junio 13 ya llegó, esta noche ladra un perro, llama una voz, late un corazón sin dueño que nunca lo encontró
...nunca lo encontró
Sin dolor, pensó en la tierra que dejó, entre el barro y las estrellas decoró su mansión frente al espejo su cara le asustó a una lagrima reseca se aferró, dejó pasar el tiempo hasta acabar la contienda, luego en busca de su corazón partió...
Mas allá de las montañas se perdió, hoy su sombra deambula sin dirección sólo algunos recuerdan cómo sucedió
Aventurero,Romántico señor, San Antonio Junio 13 ya llegó, esta noche ladra un perro, llama una voz , late un corazón sin dueño que nunca encontró
Después de regresar a mi ciudad siento lo extraño de los días que desfilan como procesiones en silencio sin más sobresalto que la rutina del rumor de las carreteras.
Soy más extranjero en mi propia ciudad que cuando cruzaba el Puente Gálata fotografiando el eco de la oración que descalza el paso de los siglos. Entre azules y enfilados, los pescadores mostraban sonrisas desconocidas en el occidente de mi memoria hasta llegar a lo alto de la Torre.
Hoy he vuelto, y aquí, bajo este alquitrán sin historia, no hay un mar que una continentes, no hay dioses a los que rezar y la media luna se deshace bajo la cruz de esta piel…
Aquí soy uno más, y no eché de menos tu mirada al regresar a mi ciudad.
Junio de dos mil nueve y las calles cambian de nombre cada noche sin el permiso de las promesas que se encendieron en sus fachadas.
Cada madrugada la llegada del camión de la basura despierta a los vigilantes de los garajes llevándose todo lo que sucedió en las aceras y sobre la cama deshecha del hotel.
Kilómetro cero. Cómo ha cambiado nuestra ciudad en este último año. Y nosotros: tú ya no eres capaz de mirar a los ojos y yo me empeño en doblar tu voz en una maleta que sólo se llena de silencios. Cojo el coche para ir a la rutina de tu nombre y tú, el tuyo para ir a la oficina. Y los números de los portales continúan vigilando las caricias que anuncian el beso de una despedida.
Ismael Serrano - "Km. 0"
Madrid, deshabitado como mi colchón el verano en que me hice mayor, y ella que ya no llama.
Tanta ciudad y tan poco por hacer, gente que sueña su siesta y que mira por la ventana. Gente que miente por un trozo de calor, que reza por que pare el ascensor, atrapado contigo. Madres que pierden a sus hijos al nacer, buscando entre tus piernas lo que ayer han dado por perdido.
Kilómetro Cero, respira en el centro de la ciudad el alma que se pierde al escapar. Kilómetro Cero, comienzo de los días que han de venir, la lluvia que se derrama por ti.
Bares en los que la calma y la cerveza salvan nuestra vida y mi cabeza soñando estar bajo tu ropa. Promesas que se dicen en la cama, luces que se clavan en tu espalda, deja que yo te vista ahora.
Bajo unas ruedas mi mala sombra arrojaré, quizás así interprete ese papel en el que soy tu abrigo. Mujeres que quizás hoy no puedas pagar cuestionan con sus labios la verdad de que aún seguimos vivos.
Kilómetro Cero, respira en el centro de la ciudad l alma que se pierde al escapar. Kilómetro Cero, comienzo de los días que han de venir, la lluvia que se derrama por ti.
Kilómetro Cero, respira en el centro de la ciudad el alma que se pierde al escapar. Kilómetro Cero, comienzo de los días que vendrán, la calma que nos trae tu tempestad.
en un palmo, el amor y el adiós, calle abajo, a la derecha, el escaparate que refleja el paseo de los enamorados y la fachada de quien esconde sus miedos en la guantera junto al tabaco,
no hay distancias,
en cualquier rincón, tú…
yo entre las grúas que levantan un centro comercial
y el maniquí que observa las estrellas de un cielo roto de cansancio...
Hay más de un cielo en esta ciudad, y más de un vida en mi vida de nómada que se pierde en desiertos de asfalto, azules que se mezclan con el gris que consume los pulmones y la paciencia.
Cruzo el puente que une continentes, solitario, vencido a las seis de la tarde, sobreviviendo al frío, a los bares, a los silencios que quedaron en los bolsillos, sobreviviendo a mi mismo,
..................convencido de sobrevivir a ti.
Hay más de un cielo en mi ciudad, una cruz, una media luna, una oración que enigmática atraviesa mis párpados, lenguas que se enredan en mi lengua, anónimas mis vidas que recortan el horizonte de esta ciudad escribiendo un nombre.
No preguntes por mi, nadie sabrá en qué cielo he parado hoy a descansar...
De golpe la memoria retrocede en un viaje de ojos vendados cuando la calle y un parque eran el hogar del deseo al cerrar la puerta de un hotel, cuando quemaba la incertidumbre de no reconocer el último de los besos antes de cambiar de ciudad
y tú siempre tan dispuesta, tan hermosa en medio de mi huracán
las estaciones se han sucedido una y otra vez, y como los poemas y canciones hemos crecido, llorado, reído, hemos sido fuego y agua, piel en otra piel, delirio, calma, desorden, proyectos que se tambalean cuando todo parece fluir,
y es cuando llueve cuando pienso en ti,
…cuando huele todo tan bien
cae la tarde y el viaje parece que llega de nuevo a su fin
Nunca antes la fragilidad había sido tan fuerte, tan valiente, tan gigante, tan genial, y nunca antes el silencio y la soledad fueron tan dolorosos, y ayer muchos nos quedamos un poco más solos…
como la chica de ayer, su chica de ayer…
Si, lo sé, suena a tópico estos días -lamentablemente- pero la chica de ayer, su chica de ayer, se quedó sola, muy sola, prematuramente sola… la luz de la mañana del 12 de Mayo -malditos mayos y noviembres- no pudo entrar por su ventana como cada día desde hace 32 años, y hoy, con su corazón, está llorando otra vez, esta vez más que nunca, sin consuelo. No entiende que la guitarra y el abecedario se queden huérfanos. No entiende que la voz de Antonio -su chico de ayer y de mañana, de siempre- se quede a medio camino, quedando tanto por recorrer. No entiende por qué las estaciones se pararon en esta primavera de infinitos campos…
Yo tampoco...
aprieto el PLAY y aquí está de nuevo Antonio: Siempre estará, con su chica de ayer...
Antonio Vega - Nacha Pop Chica de ayer (directo concierto sinfónico)
Un día cualquiera no sabes qué hora es, te acuestas a mi lado sin saber por qué. Las calles mojadas te han visto crecer y con tu corazón estás llorando otra vez.
Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer jugando con las flores en mi jardín. Demasiado tarde para comprender, chica, vete a tu casa, no podemos jugar.
La luz de la mañana entra en la habitación, tus cabellos dorados parecen el sol. Luego por la noche al Penta a escuchar canciones que consiguen que te pueda amar.
Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer. Demasiado tarde para comprender.
Mi cabeza da vueltas persiguiéndote. Mi cabeza da vueltas…
Las ciudades enarbolan antenas que traen noticias de otras ciudades, una guerra, un nacimiento, un deseo, tejados que fabrican vidas de vértigo que no son las nuestras, fachadas que son la cara deslucida cuando truena el despertador y deja de latir el neón,
abajo un árbol crece victorioso en el asfalto dando el fruto de la indiferencia y la ansiedad de las aceras,
y en las venas del viandante ráfagas a bocajarro sin receta, sirenas y semáforos descontrolados, cubos de basura que reciclan vidas, navajas que brillan en las esquinas, gatos que huyen de la incertidumbre y la soledad.
La libertad de las antenas traen noticias de otras ciudades y entre estas cuatro paredes el contestador ya no registra tu voz.
Si lo piensas bien, amiga, es siempre mejor el desorden del silencio que ocupa la antesala de los días al abrazo desprovisto de continuidad.
El primero se rinde a la voz que asfixia el vacío de un nombre haciéndose savia, el segundo es vida sin la sucesión que levanta cimientos, hasta que irremediablemente muere…
Sol y madres en el parque en el primer domingo de Mayo,
el sol espera que cante la luna y la madre la mejor de las sonrisas de ese hijo que un día inventó para que viera como la luna, cada tarde, canta al sol,
y a lo lejos alguien sobrevive intentando escribir a la luna su mejor canción,
madres e hijos juegan en el parque hasta que se oculta el sol…
Hay soles que ciegan, que marcan la piel con el falso bronce de la serenidad de los días, hay soles que eclipsan ese horizonte que conduce el presente y escribe futuros, hay soles que confunden y queman haciendo de las noches refugio de todos los instintos,
y hay soles como tú, que irremediablemente dan la vida…
La carretera aproxima nuestros dos mundos uno tan urbano, tan indiferente a las raices de un pasado que aún tiembla y otro donde parece haberse parado el tiempo, ese tiempo que un día fue tan nuestro
aldeas frente a cristaleras donde parece reflejarse el bostezo del alma, tierra y arcilla, pedregales, ramas secas, orillas de ladrillo sin cauce ni bocas de peces
dos mundos donde todavía serpentea el cañón escarpado de dos vidas que parecían desembocar sin remedio a un océano sin islas cansado de mareas
a ciento veinte se aproxima todo nuestro tiempo, ese tiempo que un día fue tan nuestro…
Prefiero el bostezo de un hostal sin nombre al insomnio de esta ciudad dormitorio que prohíbe el paso a quienes aún respiran soñando con adoquines y algún tranvía condenado al olvido
prefiero una barriada del centro con todos sus cielos cuarteados por el sonido de sirenas urgentes que buscan una muerte anunciada o la captura de unas manos manchadas de sangre
prefiero las farolas de gas, cobijo de putas que pierden batallas noche tras noche, censuro los neones insaciables que entran por las venas sin siquiera preguntarnos el nombre
es el rumor del mercado y su gente los que marcaron desde antes de nacer todos mis sentidos…
Cada tarde espera a los niños bajo su abrigo de paño marrón, incluso hoy bajo este sol parece abrigarse del frío de la vida. No da pistas, nunca conversa, a veces traga bostezos, tal vez algún beso sin dar, quizá mastica alguna decepción o deshoja al azar alguna flor. Mientras espera, su mirada viaja hasta un infinito tan cercano que la siento alojada en mi hombro para sacudirse el sueño. Hoy he oído lo que piensa y coincido en su pensamiento: siempre hace frío antes de que salgan los niños. Mañana también.
Ha pasado el tiempo de los gatos callejeros que jugaban a lamer las noches sin luna, gatos salvajes con la madeja de nuestros nombres.
Fueron días de (mal)gastar vidas, una a una, deprisa, sin mirar más allá de nuestras retinas, sin preguntarnos si mañana saldrá el sol para los dos, fueron noches sin tardes ni planes de viajes a islas desiertas,
..........fue sobrevivir respirando oxígeno enlatado y bebiendo sueños imposibles.
Y pasó el tiempo de los labios de ron y tabaco, de besos con bostezos observando el vuelo de un avión, de carreras de coches bajo el efecto de la droga de comernos entre cuatro paredes sin cuadros ni televisor.
..........Sí, pasó nuestro tiempo, y aún en la pared sigue aquel calendario del Che con siete hojas por arrancar,
y no me arrepiento, volvería a buscarte para (mal)gastar la única vida que quedó respirando bajo esta piel…
Recuerdo el final de aquella película, se quedó grabado en la retina un instante antes de encenderse las luces,
decepcionante, particularmente esperaba mucho más...
mi mano seguía en tu mano hasta la salida, sin respirar, sin preguntarnos un qué tal te pareció el final
al salir los dos tomamos distinta dirección,
tú a perseguir tus sueños y yo a escribir la crítica cinematográfica
aún estoy en ello, no conseguí entender el guión…
¿has encontrado tú tu sueño? y es que la vida es un festival de cortometrajes sin dobles ni efectos especiales, un guión inacabado. Elige un buen final.