viernes, 17 de enero de 2014

.: Reconstrucción :.

Cuando las guerras terminaron
y las ciudades comenzaban su reconstrucción,
tú cumplías los treinta y ocho,
yo desabrochaba los botones de una blusa
y nosotros
soñábamos
con iniciar nuestra propia revolución.

Sólo faltaba otra tormenta
y el rayo que nos diera la vida.



Enrique Urquijo - "No digas que no"

4 comentarios:

  1. Me gusta el poema y la idea de acompañarlo con una canción. Eres genial Antonio. Un abrazote.

    ResponderEliminar
  2. Cómo me gusta la música que pones...

    ResponderEliminar
  3. Una revolución que destruye con la misma, o incluso más, fuerza que construye...

    ResponderEliminar
  4. Parece el prólogo perfecto para un libro de relámpagos y biografías que no se entrelazan por causas metafísicas sino por accidentes hermosos y terrenales.

    ResponderEliminar