jueves, 11 de septiembre de 2014

.: Una cita :.

Paredes que conservan el cansancio
de su historia, las horas malditas
de revoluciones y asedios,
el cinismo de transeúntes
que las observan con el estupor
de un maniquí de escaparate.

Pinturas que cortan la cal
como heridas de una guerra
que se mantuvo en el tiempo,
sin más sangre
que la firma de un rebelde encapuchado,
sin más hambre
que la de un animal marcando su territorio.

Esquinas que doblan las noches
con la libido vestida de reunión,
y el papel que se acumula como vendas
que anuncian conciertos,
desahucios exprés y bancos asesinos.

Sin duda hubo tiempos mejores,
de música y pájaros en la calle,
de niños nadando en los charcos,

y pegado a esa pared

te esperaba yo,

con la conversación ensayada
y la impaciencia tatuada en la edad.

2 comentarios:

  1. Mi querido desconcierto, esta poema me desconcierta. Es muy descriptivo tanto que en algunas estrofas le falta emoción. En otras, está tu impronta de magnífico poeta. Mira las asonancias de los dos últimos versos...puedes rematar mejor. Un abrazote. Tino

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  2. Mi querido desconcierto, esta poema me desconcierta. Es muy descriptivo tanto que en algunas estrofas le falta emoción. En otras, está tu impronta de magnífico poeta. Mira las asonancias de los dos últimos versos...puedes rematar mejor. Un abrazote. Tino

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