sábado, 13 de septiembre de 2008

.: Conocerte :.

Fue una suerte conocerte
y poder hacer el inventario
de todos tus gestos,
el catálogo de cada uno de tus pasos.

Me faltan dedos en la mano
para contar todos tus puntos cardinales
con todas sus historias a la espalda
de un atardecer de siesta.

Y me propongo volver a inventarte
y llevarte donde los mapas esconden sus cartas
cuando lo fácil sería desertar de este ejército
sin estrategias.

Sólo hace falta un sí en la negación de las sombras,
un paso seguro en lo falso de la distancia.


Hace falta querer ser uno mismo
olvidando decisiones apresuradas
que empañan la realidad del tiempo.

Fue una suerte conocerte,
ser discípulo de tus noches
y aprender lo que los demás ni imaginan.

1 comentario:

  1. Anónimo8:40

    Me gusta mucho, es precioso. Duele, me duele, quizá porque me habla, porque cogería este poema y se lo enviaría a él, envuelto para regalo. Duele porque a veces la tentación de desertar es enorme, demasiado tiempo en el frente agota a cualquier ejército. Duele, pero la esperanza no deja de sobrevolar tus letras y eso es más y mejor que antes, tú ya me entiendes.

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