martes, 28 de julio de 2009

.: En coche hasta Ventas :.

De camino a Ventas,
recuerdo aquel balcón con vistas
al cuatrocientos y pico de Alcalá.

Es pequeña esta gran ciudad.

Las Lágrimas Negras del Cigala
eran antesala de jueves de cervezas
y revolución en la 202.

…tú llegabas siempre tarde a trabajar
arreglándote el pelo en el ascensor,

y yo, sin ti, me perdía en un descampado
de barro buscando tus pasos
con el frío calado hasta los huesos.

Eran tiempos mejores, días
con la prisa de quien escapa
del primer rayo de sol.

Recuerdo aquel balcón.

…sin avisar
se perdió el sabor a menta
de ese chicle que era el tiempo
que estirábamos entre nuestros dientes
sin apenas hablar.

Y no te culpo,
no,
más bien me pregunto
porqué somos lo que somos
y porqué sigo perdido
en un descampado escapando
del primer rayo de sol.

2 comentarios:

  1. No recuerdo como he legado hasta tu casa pero vine seguramente por alguna emoción que me regalaste al leer algo tuyo.

    Este poema es precioso y no tienes ni idea hasta donde me identifico en él.

    Y esque los caminos de la poesía son insondables :)

    Gracias seas quien seas

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  2. ¡Anda! ¡Bletisa por aquí! ¡Qué bueno!

    Al poema, vamos al poema...

    Que me gusta pero no, niño... ya sabes.

    Besos mil

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