viernes, 17 de julio de 2009

.: Escalas :.

Amaneció sin darnos cuenta,
la luz del faro nos quemaba la piel.

sube la marea
y el viento me aleja de aquella mujer
de taberna y mar
y escamas en el corazón.

cruje la madera
y la punta de la lengua roza la vela
recordando noches de revolución.

no es bueno enamorarse de un marinero
ni del viento que infla las velas
de las despedidas.

tampoco de la muchacha del bar
ni del movimiento de sus manos.

¿para qué amar si en cada escala
se pierden dos vidas?

para qué amar…

no hay mala suerte en la libertad
de los océanos
sólo derrotas que saben a sal
cuando baja la marea.

no es bueno enamorarse de un marinero

tampoco de la muchacha del bar.

1 comentario:

  1. La Niña de la Cometa11:33

    Sabe y huele a puerto, a salitre... ya sabes, me encantan el mar y los barcos.

    Beso grande, grande, grande

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