sábado, 28 de noviembre de 2009

.: El trozo izquierdo de una fotografía :.

No fue lo mejor dejarte ir.
Sin duda, no fue lo mejor.

Tampoco lo fue
volverte a ver entre la multitud
con la distancia insalvable
que proporcionan las baldosas
de un acera infinita
que no se acostumbra a viajar sin ti.

Sigue siendo esta ciudad un campo en silencio
tras una batalla sin fecha ni nombre,
sin más sangre derramada
que la de una fotografía rasgada en dos:

será por eso que yo tampoco
me acostumbro a viajar sin ti,

y al llegar a cada hotel
dejo la maleta vacía bajo la cama
y sobre ella el cansancio de mi ropa
ocupando el hueco que dejó
el trozo izquierdo de una fotografía.

1 comentario:

  1. Como pude saltarme esta maravilla en mi anterior visita? Tienen un sabor especial tus versos, a copa en un bar de madrugada.

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