lunes, 16 de julio de 2007

.: Y la calma llegó :.



Y la calma llegó,
como llegaba el olor a salitre y el sabor a sal,
borrando la humedad de la tormenta
y las noches sin sueño
ni sueños que contar.

Las ganas se deperezaban de madrugada,
la arena se despegaba del corazón
y la bandera verde ondeaba cada mañana
sin recordar que ayer fue rojo su color.

La noche de esos días
nunca acababa en su mar.

La calma llegó,
y llegó en una cala sólo para dos.

Pero su barca en el dique seco
necesita más que pintura para flotar.

El viento hoy sopla dirección a su cuerpo
y mañana Dios dirá.

1 comentario:

  1. Tautina11:46

    La calma y las despedidas son temas recurrentes en tus poemas. Me pregunto si lo tuyo será puro desencanto...
    Besos.

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