lunes, 26 de enero de 2009

.: El rosal :.

No trates de cortar
una a una
las espinas del tallo de un rosal,

ni sustituir su color o perfume,

en un mismo movimiento del dedo
puedes sentir el suave tacto
del pétalo
o el malestar del pinchazo,

no intentes buscar
el amor sin espinas, no,

que no hay amor sin dolor...

6 comentarios:

  1. Así es mi querido amigo: No hay amor sin dolor. hace tiempo aprendí en la propia carne esta realidad. Cuando el dolor llega el amor es un volcán que erupciona por todos lados. Gracias por traerme bellos y superados, dolorosos recuerdos. Un abrazo. Tino

    ResponderEliminar
  2. Es la pura verdad !!!
    Siempre hay espinas por el camino, pero es bueno sacarse poco a poco las heridas.
    Bello poema.
    Abrazos
    Clarisa

    ResponderEliminar
  3. Es la pura verdad !!!
    Siempre hay espinas por el camino, pero es bueno sacarse poco a poco las heridas.
    Bello poema.
    Abrazos
    Clarisa

    ResponderEliminar
  4. Querido, no te voy a decir nada, mi rosal tiene tantas, tantísimas espinas... Pero es rosal trepador, de los que hunden sus raíces hondo y beben la vida.

    Besos.

    (¡Clarisa! ¡Que te encuentro en todas partes!)

    ResponderEliminar
  5. Carole King18:55

    ¡Qué buena es esta poesía, qué intensa!
    Me recordó que Amancio Prada tiene una canción sobre el tema: "El mío rosal" (disco "Escrito está", 2001). He consultado su letra, pero tienen poca relación.
    La de Amancio la escribió una estudiante y se la ofreció; el contenido es -en principio- más suave, menos denso, pero él la llena de fuerza al interpretarla.
    Creo que debería recomendarle a mi paisano que visite tu blog; si necesita material para próximos discos aquí tiene una muy buena selección sobre el amor y desamor.

    ResponderEliminar
  6. Carole King0:24

    Siguiendo con el tema, el último libro de Rainer Maria Rilke se tituló "Les roses".
    Y el epitafio de su tumba es:

    Rosa, oh contradicción pura,éxtasis
    de ser sueño de nadie
    bajo tantos párpados.

    (Rose, oh reiner Widerspruch, Lust,
    Niemandes Schlaf zu sein
    unter soviel Lidern).

    ResponderEliminar