domingo, 25 de enero de 2009

.: Perro :.

La calle amanece con paraguas
en un domingo que huele bien,

los perros sin collar
ladran al pisar los charcos.

Los días van y vienen. Cambian de dueño.
No hay dos iguales.
Aunque aquí dentro siga lloviendo.

Ayer fui testigo del baile del mar
con el viento
y hoy miles de antenas,
en los tejados,
no quieren mirar al cielo.


El hormigón
no se mueve un milímetro,
ni yo tampoco quiero.

Día perro.

Pero es un domingo que huele bien,
huele a ti, aunque ya no estés.

Creo que bajaré a por el periódico
y pisaré todos los charcos
ladrando a la vida. Ladrando a la vida.

Los días cambian y yo también.
Tú también.

Y sigue lloviendo.

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