jueves, 23 de abril de 2009

.: La Latina :.

Prefiero el bostezo de un hostal sin nombre
al insomnio de esta ciudad dormitorio
que prohíbe el paso a quienes
aún respiran soñando con adoquines
y algún tranvía condenado al olvido

prefiero una barriada del centro
con todos sus cielos cuarteados
por el sonido de sirenas urgentes
que buscan una muerte anunciada
o la captura de unas manos manchadas
de sangre

prefiero las farolas de gas,
cobijo de putas que pierden batallas
noche tras noche,
censuro los neones insaciables
que entran por las venas
sin siquiera preguntarnos el nombre

es el rumor del mercado y su gente
los que marcaron desde antes de nacer
todos mis sentidos…

3 comentarios:

  1. Vuelvo de patearme Lavapies de arriba a abajo, de rodar por Santa Ana y cruzar tres veces Sol, de respirar el aire que sale del metro en Antón Martín... vuelvo del origen de todo y me encuentro con este poema... y ganas me entrar de volverme otra vez al centro, donde siempre pasa lo más importante.

    Besos

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  2. La latina el alma de quienes caminamos por allí mil veces, y lo volveríamos a hacer otras más. Esos mediodías de sol y cañas. Gracias por compartir esas imágenes. Este me lo guardo.
    Abrazos

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  3. Carole King0:12

    Paseando por esos versos y dejándome llevar sólo por asociaciones de ideas, desemboco por ejemplo en el mayo francés, pasando por Marlon Brando y Quique González.
    Es la fuerza evocadora que cada palabra puede tener en nuestros circuitos neuronales, eh!
    Y, sí, siempre mejor el bullir de la vida a la frialdad que congela.

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