Fuera de la tienda
sólo el rumor del final
de otra alérgica primavera,
y dentro, el ventilador del techo
que remueve la memoria y el perfume
de las diez.
Ella espera sentada qué alguien
entre y le nombre,
ella sueña que alguien le saque
del sueño de un mayo
en su fiesta de puesta de largo.
Él confía cada tarde en la esquina
en una señal con la mano,
pero siempre tropieza con el bostezo
que asesina su cielo...
y pasa el tiempo
y cada día más cansados y viejos
pasa el tiempo
y se deja de hacer lo que pide el cuerpo
y pasa el tiempo
y parece que sigue lloviendo
todo sigue igual
es el cuento ese que llaman
de nunca acabar...
Fuera de la tienda
sólo el rumor del final
de un invierno que quema
a otro verano que hiela
la memoria y el perfume de las diez,
y mientras ella continúa la venta,
sin remedio se desmoronan la esquina
y todos los sueños,
nadie sabe a quién se vendió él...
y pasa el tiempo
y cada día más cansados y viejos
y pasa el tiempo
y parece que sigue lloviendo
todo sigue igual
es el cuento ese que llaman
de nunca acabar
y pasa el tiempo
y pasa el tiempo
y todo sigue igual...




